Blog del IDBS | 5 de enero de 2016

La historia de un software excelente

Como empresa de TI

Quiero hacer un software excelente

Para que muchos clientes se decidan a comprar nuestros productos.

Esto es lo que llamamos una historia de usuario: un requisito de producto escrito desde el punto de vista de la persona concreta a la que pretende satisfacer. Parece una historia sencilla para el éxito, ¿verdad? Por desgracia, en lo que a historias se refiere, ésta no puede ser más grande, así que vamos a tratar de analizar los aspectos clave de lo que se dice para intentar dividirla en partes manejables.

"Excelente"

La excelencia no se consigue de la noche a la mañana. Probablemente, todos los fabricantes de bienes de consumo quieren producir algo que se considere excelente, y si sólo hiciera falta quererlo, como consumidores nunca tendríamos que preocuparnos por comprar productos de segunda categoría. Sin embargo, apuesto a que los más precavidos de entre ustedes leerán siempre las reseñas de los productos antes de comprarlos. Porque la calidad no está garantizada. Para producir algo realmente excelente se necesitan tres cosas:

  1. Las personas adecuadas. Los productos los hacen las personas. Las personas adecuadas que están plenamente comprometidas y creen que lo que están haciendo hace los mejores productos.
  2. Las herramientas adecuadas. Puedes tener a los mejores profesionales del sector, pero dales un mazo para montar un cuadro en la pared y el resultado no será bonito.
  3. Los procesos adecuados. Si se construye y prueba algo correctamente desde el principio, es menos probable que surjan problemas más adelante (y si no que se lo pregunten a Volkswagen). Esto también es más importante cuanto mayor es la organización, para reducir pasos redundantes y puntos de pellizco que pueden generar residuos innecesarios. 

"Clientes"

Los clientes son exigentes, pero siempre tienen razón. Como productor, no puedes dictar lo que quiere un cliente, pero puedes escucharle para entender sus necesidades y reaccionar ante ellas en la forma de desarrollar un producto. Esto puede ser a la vez una bendición y una maldición. Como una planta que crece hacia la luz, puede ayudar a que un producto florezca en un área que antes no se había considerado, o puede dejarnos atrapados en un nicho tan específico que la planta ya no crecerá en ninguna otra condición.

Para lograr el equilibrio adecuado entre estos dos resultados, la herramienta más importante para el productor es la retroalimentación. Los primeros comentarios pueden confirmar la hipótesis de que el producto o la función que se va a añadir cubrirá una necesidad real. Si se recibe más información, se puede perfeccionar el producto para satisfacer los aspectos más importantes de esa necesidad y garantizar una base de clientes lo más amplia posible. Esto requiere conversaciones periódicas con una serie de clientes potenciales y un análisis cuidadoso por parte de quienes dirigen el desarrollo para elegir las áreas de interés correctas.

"Comprar"

¿Por qué alguien compraría algo? Tiene una necesidad que no satisface lo que tiene actualmente. ¿Por qué alguien compraría su producto específico? Tu producto específico satisface más de los requisitos de su necesidad que los productos de la competencia dentro del rango de precios del cliente. ¿Cómo conseguir que su producto satisfaga el máximo número de necesidades de los clientes? Mediante una cuidadosa priorización de la entrega de características. Sea cual sea el producto, siempre se le pueden añadir más funciones para mejorarlo si se dispone de tiempo y dinero, así que el verdadero truco consiste en ofrecer un producto que contenga las funciones adecuadas en el momento adecuado para los clientes y aceptar que no se puede complacer a todo el mundo.

"IDBS"

Así pues, lo que necesitamos para completar el objetivo de nuestra historia es que la empresa se establezca de la manera correcta, que escuchemos a nuestros clientes y que prioricemos la entrega de prestaciones para que produzcamos el producto adecuado, en el momento adecuado. Este año en el IDBS hemos intentado alcanzar estos objetivos.

El cambio en el estilo de desarrollo, de un enfoque en cascada a otro ágil, nos ha permitido racionalizar nuestros procesos para entregar nuestros productos más rápido y a tiempo. La empresa ha invertido mucho en nuevas herramientas y tecnologías para seguir siendo relevante en un sector tan dinámico y cambiante. IDBS siempre ha contado con grandes profesionales, y la flexibilidad de nuestros nuevos procesos nos ha permitido colocar a las personas adecuadas en los lugares adecuados para ofrecer la calidad que nuestros clientes esperan de nosotros.

El estilo de desarrollo ágil ha promovido una mayor interacción con nuestros clientes a través de foros como IDBS Connect y grupos de trabajo creados en torno a temas estratégicos, como la química. De cara a 2016, estas interacciones, tanto internas como con nuestros clientes, seguirán creciendo y extendiéndose a nuevas áreas de negocio clave.

Otro aspecto del cambio a la agilidad ha sido la espectacular expansión del equipo de análisis empresarial dentro del IDBS. Nuestro trabajo consiste en actuar como conducto entre las hojas de ruta de alto nivel y los entregables de software quincenales, los jefes de producto y los equipos de características. Recopilamos información, redactamos los requisitos y establecemos prioridades en el orden de entrega.

Para 2016, pues, todo parece estar en su sitio para que completemos nuestra historia. Vamos a hacer algo excelente.

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